En Tlaxcala hay quien cree que una fotografía puede convertirse en religión para alejar malas vibras, demonios, y llevarla como estampita milagrosa al grado que le permita asirse de una candidatura.
Y una de ellas, es la soberbia Senadora Ana Lilia Rivera defensora del Metepantle y enemiga de los campesinos, quien parece haber encontrado la imagen sagrada que tanto necesitaba para sentirse heredera natural del movimiento, la voz moral de MORENA y prácticamente la enviada divina de la transformación en Tlaxcala.
Así que no es raro, verla en diversos medios de comunicación, risueña, condescendiente, bonachona, aunque con algunos kilitos encima, pero aparece junto a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, algunos preguntarán ¿qué chingaos tiene de relevante?
Simple, es lo que le hacía falta para salir a venderse como la “virtual candidata a la gubernatura” de Tlaxcala, aunque en la realidad política del Estado, para su mala suerte, lo que existe es una colección muy amplia de agravios, soberbia y rechazo hacia su persona.
Aunque el único pequeño detalle, insignificante, desapercibido, eso que a nadie le importa porque las encuestas ya dieron su última palabra, es que al interior de su propio partido que presume haber creado, hay quienes no la soportan.
No crea Usted que la fobia sea por su belleza o por envidia política, como seguramente dirá su círculo de aduladores profesionales, ávidos de un hueso en donde sea y de lo que sea, sino porque durante varios años la senadora convirtió la arrogancia en método de gobierno personal.
Y hoy, la vemos suplicando unidad de un partido al que ha ninguneado, implora unidad de una estructura política a la que no conoce, y que le digo de una fracción parlamentaria que le pod´ria ayudar muchísimo en estos momentos, pero como va a tocar esa puerta si los ha pendejeado a más no poder.
No entiendo como le va a hacer para lograr la unidad de aquellos a quienes tachó de “serviles, levanta dedos y también busque reconciliación con los arrastrados Magistrados.
La soberbia, hoy quiere cariño de la prensa a la que calificó de “estúpida” frente al Presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala (UPET) quien consideró que no hubo agravio alguno porque no existió denuncia alguna ante la FGR.
Lo mejor que doña pleitonera todavía espera aplausos del pueblo tlaxcalteca, al que olvidó olímpicamente mientras vivía obsesionada con su propia promoción política como el caso de los campesinos de su natal Calpulalpan de quienes no ha ameritado un solo pronunciamiento y mucho menos el acompañamiento o alguna acción en su defensa.
No fuera la gestión de unas lámparas en el Hospital del IMSS Bienestar en Calpulalpan, eso sí fue tema de “interés nacional”, (léase con sorna por favor).
Por cierto, una acción realizada en lo oscurito, sin autoridades de los tres órdenes de Gobierno, en un edificio propiedad del Gobierno del Estado de Tlaxcala, ¿de quien cree que fue la idea?, obvio de una Diputada local que fue del PRI luego del PRD y muy seguramente de MORENA.
Qué maravilla de congruencia. ¿Oh no?
Lo cierto es que después de haber asistido a una reunión de Senadores y Diputados Federales afines al régimen Gubernamental el pasado jueves con la Presidenta Claudia Sheinbaum, Ana Lilia Rivera descubrió demasiado tarde que insultar a todos tiene consecuencias.
Seguramente le valdrá madres como es su estilo de lo que se diga y se escriba, pero a la altanera Legisladora le será complicado construir un proyecto político, sobre todo cuando uno se dedica primero a dinamitar puentes y después pretender cruzarlos con cara de víctima incomprendida.
Lo cierto también, es que a un año y un mes del día de la elección, la LadyMetepantle vive atrapada en una especie de monólogo de grandeza, donde cada evento federal lo presume como si fuera un logro personal.
Carreteras, programas sociales, apoyos, inversiones… todo lo presenta como obra casi exclusiva de su iluminada gestión legislativa, aunque en realidad sean acciones impulsadas directamente por el Gobierno Federal. Pero en el universo alterno de Ana Lilia, parecería que México entero funciona gracias a su superioridad moral.
Y mientras tanto, Tlaxcala sigue y seguirá esperando resultados propios, iniciativas relevantes, gestión tangible que, debiera realizarse desde el Senado de la República, o algo más allá del eterno reciclaje de propaganda y selfies políticas, porque un favor no lo está haciendo.
Aunque eso sí, para soberbia nunca hay ni habrá austeridad.
Muestra de ello, fue la llegada de Ariadna Montiel Reyes como nueva dirigente nacional de MORENA, donde la Senadora dejó entrever que la nueva jefa política de ese partido estuviera esperando instrucciones desde Tlaxcala para entender cómo operar políticamente. Un nivel de autosuficiencia que ya raya en lo caricaturesco.
No sé si Usted coincida, pero Ana Lilia no solo quiere ser candidata. Quiere que todos finjan que ya ganó.
Aunque el problema es que las candidaturas no se construyen únicamente con fotografías presidenciales ni con discursos incendiarios. Se construyen con operación política, cercanía social y capacidad de sumar. Y ahí es justamente donde la senadora parece caminar sobre arenas movedizas.
Para su mala suerte, en Tlaxcala muchos ya no ven a Ana Lilia Rivera como una líder social; la observan como un personaje atrapado en su propio ego político. Altanera, prepotente, soberbia, creída e improductiva: una combinación peligrosa para alguien que pretende gobernar bajo las siglas de la 4a transformación, un estado donde la gente empieza a cansarse de políticos que hablan de ella cuando en los hechos, practican exactamente los mismos vicios de siempre.
Quizá por eso hoy pide unidad con tanta desesperación. Porque finalmente entendió algo elemental: el aplauso forzado dura poco, la soberbia desgasta rápido y las fotografías, por más presidenciales que sean, no borran años de maltrato político ni el creciente repudio que genera su actitud dentro y fuera de MORENA.
Algo del congal…
En el arranque de las Mesas Ciudadanas para la Reforma Electoral que realiza el Congreso del Estado, en su primera reunión, la disputa entre un par de Legisladoras sigue más que vigente y aunque se lanzaron pedradas, el tema no escaló.
Las imágenes que circulan de ese ejercicio democrático evidenciaron el repudio que existe entre ambas, dicen algunos de los asistentes, que solo hizo falta que alguien prendiera un cerrillo para que ardiera troya.
Sin embargo, hubo la mesura en una de ellas, sobre todo. porque no sabría cómo actuar contra una persona mentirosa, quien desbancó a los integrantes de una comunidad de la que se dice ser parte, para estar en la LXV Legislatura.
Incluso, algunos malpensados coincidieron en que el suertudo fue el ex diputado local con marca de calzón, ya que se libró de una mala experiencia, porque al paso que va, seguro hasta le tocaba “la Jarocha”. Jeje
¿Austeridad?
Al menos esa es una palabra que no existe en la dirigencia del PAN en Tlaxcala, por lo cual, no escatimó en entregar regalos del Palacio de Hierro, solo que no enseñaron los mismos lo cual ya generó opiniones encontradas.
No me crea pero hay quienes creen que el dirigente estatal Angelo Gutiérrez habría mandado a rotular cientos de bolsas de la conocida tienda departamental para regalar baratijas al por mayor.
Las beneficiarias que recibieron el regalo, fue acompañado con una tarjeta con el nombre del benefactor y de paso, la imagen de la esposa y actual diputada local y también pre candidata a la Gubernatura por el PAN con el eslogan “aquí nadie se raja”
Lo cierto es que la intentona de quedar bien fue buena y no como los regalos ínfimos, corrientes y de mal gusto que la mayoría de Diputados locales entregan con motivo del día de las madres con tal de seguir vivos políticamente hablando.
Vicente el gran chaquetero…
Bueno pues después del escandalo por los salarios millonarios que perciben los congresistas locales, algo así como 16.3 millones de pesos en un año, hay quien se pasó por alto ese asunto, por no decir que le valió madres y escondido en su madriguera, evitó informar con precisión el manejo de los recursos millonarios.
Se trata del Presidente del Comité de Administración Vicente Morales Pérez quien según versiones de sus mismos compañeros de la LXV Legislatura, sigue haciendo uso de los recursos públicos para fines personales y dicen que hasta proselitistas.
Sin embargo, esos apoyos no serían para impulsar al aspirante oficial, sino a la golpeadora con charola federal.
No me crea, pero me contaron que, aprovechando los festejos; del día del niño, de la madre y de los maestros, organizó sus recorridos en los que lleva presentes a nombre de la LadyMetepantle después de que lo bajaron de sus aspiraciones y lo obligaron a dimitir de sus aspiraciones gubernamentales.
Es tal enojo del tres veces Diputado Local, que ya se decantó por la Senadora, debido a que se ve fuera de la baraja política y la repartición de espacios para el siguiente proceso electoral.
Dicen que el gran chaquetero, primero apoyó a Oscar Flores quien a quien con total desfachatez le organizaba reuniones en la región de la cual es oriundo por el rumbo de Hueyo en conocido restaurante.
No descarte que en días próximos el Diputado Local morenista busque regalarle espejitos a Dulce Silva, porque en la oficina de a ex Diputada Federal ya desfilan infinidad de traidores, oportunistas, vaya, ex candidatos, funcionarios estatales, funcionarios municipales, y un sinfín de felones…
Por cuestión de espacio, en su oportunidad le contaré de algun@s de ell@s.

