La “estúpida” que puede más que la Honestidad y Justicia en MORENA
Aquiles Castro
En MORENA parece que ya descubrieron una nueva forma de medir las palabras: con una vara para las Diputadas y otra para las Senadoras.
A Nayeli Salvatori y Graciela Palomares les suspendieron temporalmente sus derechos partidistas por comentarios considerados discriminatorios contra adultos mayores, después de que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) abrió un procedimiento y decidió imponerles una medida cautelar.
Muy bien. Si hay reglas, que se cumplan. El problema es que las reglas dejan de parecer reglas cuando no se aplican a todos.
Porque en Tlaxcala, la Senadora morenista Ana Lilia Rivera también tuvo su propio episodio de desprecio público, cuando fue cuestionada sobre su trabajo legislativo y respondió con una frase que difícilmente puede confundirse con diplomacia: “¿…y quién es el estúpido que lo pregunta?”
Muy seguramente me quedo corto, pero en muchas de las reuniones proselitistas que realiza la Legisladora Federal pendejea, humilla y solo le falta pegarles a todos aquellos que no la ensalcen.
Y aquí viene lo interesante: mientras dos diputadas ya enfrentan un procedimiento partidista, no existe públicamente una sanción de la CNHJ contra la Senadora Rivera comparable con la aplicada a Salvatori y Palomares.
¿Casualidad?
Puede ser.
¿Diferencia de contexto?
También puede ser.
Y si es así, entonces Morena tiene una explicación pendiente, porque si el partido está dispuesto a castigar expresiones que considera ofensivas, discriminatorias o contrarias a sus principios, tendría que explicar por qué algunas palabras merecen suspensión y otras apenas una explicación del autor.
¿Entonces para “la necia” no hay sanción?
