agosto 19, 2026

Senadora Ana Lilia predice magnicidio contra AMLO, Donald Trump el virtual asesino

aquiles kastro
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Aquiles Castro

Hay declaraciones tan torpes, que rayan en lo ridículo y que podrían desencadenar en un conflicto internacional.

Ahora resulta que la Senadora con licencia Ana Lilia Rivera Rivera, salió con una nueva afirmación por no decir estupidez, tras asegurar que el gobierno del Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, pretende acabar con la vida del expresidente Andrés Manuel López Obrador, porque le quitó la visa a uno de los bebesaurios del Bienestar.

¿La prueba?

Según la Legisladora, fue porque el Gobierno de los Estados Unidos le cancelaron la visa al hijo de AMLO y los otros tres juniors podrían sufrir la misma suerte lo que desencadenaría un conflicto internacional.

¡Ah, chingá!

Entonces, siguiendo esa brillante lógica, ¿cancelar una visa equivale a preparar un magnicidio?

Con ese razonamiento, mañana le cancelan la visa a alguien y pasado mañana ya tenemos al FBI, la CIA, el Pentágono y hasta al Pato Donald escondidos detrás de un árbol esperando apretar el gatillo.

Una cosa es que Estados Unidos utilice las visas como instrumento de presión política —algo que, por supuesto, debe cuestionarse— y otra muy distinta es aventarse de hocico a la conclusión de que Trump quiere mandar al otro mundo a López Obrador.

¡Vaya imaginación por no decir estupidez!

Si la senadora tiene información de inteligencia, documentos, amenazas concretas, comunicaciones interceptadas o cualquier otra prueba que sustente semejante acusación, que las saque.

Que las presente, porque si de verdad existe un plan para asesinar a un expresidente mexicano, no estamos hablando de una declaración para la sobremesa, o bien para jalar adeptos, ni de una ocurrencia para incendiar X situación.

Estamos hablando de seguridad nacional, cabrones. Y ahí la cosa cambia.

Porque decir “Trump quiere matar a AMLO” desde un micrófono está complicado por no decir cabrón y demostrarlo, todavía más.

Lo verdaderamente curioso es que mientras todos deberíamos estar preguntando por qué Estados Unidos canceló la visa de López Beltrán, qué argumentos utilizó, qué información tiene Washington y cuál será la respuesta diplomática de México, nos salen con episodios idiotas.

“Trump: Misión AMLO, eliminar al expresidente”.

¡No mamut!. Ni Netflix se atrevió a tanto.

Y claro, la declaración tiene todos los ingredientes de la política mexicana contemporánea: enemigo extranjero, conspiración, soberanía, persecución política, drama familiar y, de pilón, un poquito de “nos quieren matar”.

Hay que distinguir entre una decisión política cuestionable y una acusación criminal que necesita pruebas.

Porque una visa cancelada es una visa cancelada. No es una orden de ejecución.

Y si mañana Washington decide cancelar otras visas vinculadas con el obradorismo, está en todo su derecho por lo que exigir explicaciones salen sobrando.

Pero eso de brincar a “quieren matar a AMLO” es como escuchar que alguien perdió el boleto del cine y concluir que Hollywood quiere desaparecerlo del mapa.

¡No chinguen!

Lo peor es que estas declaraciones terminan haciendo un favor involuntario a quienes deberían ser objeto de escrutinio.

Porque mientras el debate serio tendría que estar concentrado en las razones de las cancelaciones de visas, la conversación termina convertida en una novela de espías de bajo presupuesto.

Ana Lilia Rivera tiene todo el derecho de defender a López Obrador.

Tiene derecho a cuestionar a Trump.

Tiene derecho a denunciar lo que considere una agresión contra México.

Pero si va a acusar a un gobierno extranjero de querer asesinar a un expresidente, entonces que se deje de medias tintas.

Que saque las pruebas.

Porque si las tiene, estamos ante un escándalo internacional.

Y si no las tiene, que se calle, no es lo mismo censurar periodistas, tachar de estúpidos a sus críticos arrastrados a Magistrados y de improductivos y levantadedos a Diputados locales que emitir declaraciones facciosas.

Aunque, pensándolo bien, en tiempos electorales cualquier cosa puede servir para mantener prendido el circo.

Hoy es la visa. Mañana será el magnicidio.Pasado mañana, seguramente, nos enteraremos de que Trump ya está buscando dónde estacionar el avión para venir personalmente por AMLO.

Queda claro que la pasión de la Senadora desbordó su imaginación y la conspiración que ella avizora, más que riesgos, solo busca jalar adeptos desinformados que puedan sumarse a su proyecto soportado por tránsfugas priistas y panistas.