El Congreso del Estado de Tlaxcala tiene previsto regalarle de nombre 49 hectáreas al Ayuntamiento morenista de Tetlatlahuca y adueñarse de ellas al termino de la LXV Legislatura
Brissa Montero
En el marco del año de Hidalgo y con el apoyo del Congreso del Estado ya se trabaja una iniciativa para despojar al municipio de Nativitas de por lo menos 49 hectáreas, que se pretende regalar al Ayuntamiento morenista de Tetlatlahuca.
La información a la que tuvo acceso este medio de comunicación, es que en la Comisión de Asuntos Municipales del Congreso del Estado, a cargo de la diputada Sandra Aguilar Vega, desde donde se tiene en estudio y se maneja en total secreto, una solicitud del Ayuntamiento de Tetlatlahuca para recorrer los límites territoriales y apoderarse de 49 hectáreas que actualmente pertenecen al municipio de Nativitas gobernado por el Partido Alianza Ciudadana (PAC)
El vínculo para lograr el evidente agandalle, es el Presidente Municipal de Tetlatlahuca por MORENA Hugo Mendoza Salazar, quien se ha prestado para este proceso, quien ha planteado un conflicto limítrofe inexistente, con tal de poder ampliar su territorio, pero cuenta con todo el apoyo del Congreso del Estado, para asestar este golpe en perjuicio de la población de Nativitas.
De concretarse esa medida, se pretende despojar al municipio de Nativitas que encabeza el Presidente Oscar Murias Juárez, de una fracción considerable de territorio, donde se encuentra localizada una buena parte de la ex hacienda de Santa Agueda, que desde principios del siglo pasado siempre ha pertenecido a dicho municipio.
Por tal motivo es que el Ayuntamiento de Nativitas ha ingresado al Congreso un oficio de inconformidad, que se espera sea analizado en los próximos días y pueda ser tomado en cuenta en el dictamen y con ellos evitar esta arbitrariedad, toda vez que la legislatura está incurriendo en un exceso a sus atribuciones consignadas en el artículo 54 fracción V de la Constitución Política del Estado de Tlaxcala.
A la fecha, ninguno de los Legisladores ha considerado que de consumarse este despojo podría dar paso a un conflicto social en la zona, donde sus habitantes siempre se han caracterizado por defender el patrimonio de sus poblaciones a costa de lo que sea, incluso con el uso de las armas, en tanto que desde un escritorio se planea como alterar los límites territoriales para adueñarse de varias hectáreas.

