Desde los recientes cambios a nivel directivo en la educación, donde CECYTE y CONALEP cambiaron al representante de su dirección general, los movimientos en otros sectores educativos no se hicieron esperar, tal es el caso de la Universidad Politécnica de Tlaxcala donde rápidamente se hicieron ajustes internos.
Ajustes que más bien parecen desajustes y muestran nerviosismo en una universidad que viene adoleciendo de un buen mandato desde hace tiempo, trabajadores acusan falta de liderazgo que no tienen desde que estaba el perredista Narciso Xicohténcatl y es hora que no encuentran la ebra y mire que es mucho decir porque recordar que con él fue fraguada la estafa maestra que puso en evidencia y en el foco nacional a esa universidad.
Durante el mandato de Enrique Padilla no se lograron consolidar muchos proyectos, periodo donde hubo mucho ruido y pocas nueces, donde extrañamente comando armado saqueó un cajero automático del banco, cosa que nunca terminó por cuadrar.
Bajo el cargo de la rectora Rosalía N. Pérez el barco parecía que tomaría mejor rumbo por el simple hecho de que la dirigente emanaba de la misma instancia educativa y “conocía” de las necesidades de la comunidad universitaria pero no fue así, había muchas expectativas y dicho barco se encuentra estancado.
Pero culpa no es del todo de la oriunda de Axocomanitla, más bien de las imposiciones a nivel estatal que han mantenido en un estancamiento total a la UPTx.
Para ponerles un contexto y darles un panorama amplio los casos más sonados son de las amigas mujeres enviadas por la gobernadora a la institución educativa, que en lugar de ayudar perjudicaron el quehacer y actuar del personal docente y administrativo.
Yanet Pérez Ruiz
Quien llegó como Secretaria académica y en su corto tiempo solo se manejó con altanerías y malos tratos al cuerpo académico y a la comuna en general.
Quetzali X. Herrera
Hija de un amigo senador influyente de morena que mandó a su hija de vacaciones a la universidad y cobrando como directora de vinculación.
América Rojas
La más brava para el cuete pero de planear nada, más que planeación parecía improvisación. Dirección que por cierto ya son dos administraciones donde no le pasa nada, y con el nuevo encargado regañado y arrinconado como premio de consolación por los malos manejos en finanzas administrativas de esa casa de estudios no se ve por donde se puedan proyectar mejores cosas.
Elianet García Flores
Por último, pero no menos importante la jefa de comunicación a quien recién se le despidió por su prepotencia y altanería, quien pasó sin pena ni gloria haciéndole fuchi a todos los trabajadores inclusive a los encargos de la rectoría.
Personajes -que aunque ya no están- la comunidad universitaria coincide como las causantes de poner de cabeza la UPTx, que pese a las complejidades mismas de la educación por lo menos avanzaba con pasos lentos pero seguros.
Con todo esto y los recientes movimientos de recursos humanos no muestran más que nerviosismo para poder corregir un barco que navega en aguas turbulentas como las de su avenida politécnica que sigue sin frenar la excesiva venta de alcohol y ni se diga el exceso consumo por parte del alumnado en antros solapados por la secretaria de gobernación que les consiente todo.
Aunado a eso la reciente marcha exigencia de la UTT manifestándose por el cambio de un mejor Rector han puesto los pelos de punta a la universidad que se encuentra entre los límites de Tepeyanco y Zacatelco.
Se viene tiempos políticos donde varios directivos de esta universidad buscaran otras trincheras y por fin salir del terror directivo que se siente, el problema es que hasta para operar estos temas no hay nadie quien tenga la experiencia de encaminar los hilos de Rosalía, quien no es operadora política y aún así se ha ganado el descontento de muchos por tener a su consentidos y navegar con bandera de que apoya a todos, cuando todos saben de los casos muy particulares de las y los esposos de compañeros que ella ha metido; rectora que en lugar de cobijar a la comuna, orientar y liderar ahora hasta los acosa con los cajones de estacionamiento, suficiente trabajo directivo debe haber como para estar preocupándose por si están bien o no estacionados.
Le resta menos de un año a su periodo y la comunidad no ve que en este tiempo pueda hacer lo que no hizo en tres, y menos sucederá si se la pasa revisando minuciosamente cada letra, de cada papel, que le llega a su escritorio en lugar de delegarlo.
¿Llegará alguien interesado en la educación? ¿U otro político del montón? se pregunta la comunidad para por fin trascender a través de la excelencia como reza desde hace años su slogan.

