Olvidó la venganza Scherer; el (des) acuerdo de Madrid; no es su Mercedes

POR: Mario Alberto Macías Palma

Parece que olvidó la venganza el lic. Julio Scherer Ibarra que como brazo ejecutor del Gobierno de México propició en su paso como consejero jurídico.

De muchas personas y de muchos lugares del país habla Scherer Ibarra en su libro, que narra Jorge Fernández Menéndez, y de Tlaxcala refiere sólo breves pasajes sobre la relación afectiva entre Beatriz Paredes y Andrés Manuel López Obrador, y el respeto político que éste le profesa, según Boby (Gonzalo) López Beltrán.

Sin embargo, el lic. Julio (el Don se lo regatean quienes conocieron a su padre) olvidó los expedientes que enviaba a la -segunda- campaña de Lorena Cuellar para sujetar a Marco Mena, o tal vez no lo consideró importante, tal vez no cabía en la edición, o posiblemente nos los cuente en un segundo volumen de su libro Ni Venganza Ni Perdón.

Más que propiciar la venganza de Lorena Cuéllar contra su antecesor Mena Rodríguez, quien la venció en la elección previa de 2016 -cuyos resultados acusó de fraudulentos la otrora candidata del PRD- Scherer facilitaba llaves para la extorsión política.

Su posición privilegiada y estratégica en el gobierno federal le permitió tener la información comprometedora de gobernadores, senadores, diputados federales, y de funcionarios menores pero que no merecían atención de la política nacional.

No obstante la alta clase política si era materia del chantaje político, y eso es lo que confabulaba para allanar el camino a la 4T, y en Tlaxcala sujetó al entonces gobernador.

La oficina de Scherer remitía -vía Armando Contreras- al bunker de campaña de Lorena Cuéllar, ya como candidata de Morena, expedientes de “eventual” corrupción del gobernador priista Marco Antonio Mena Rodríguez, que alcanzaban a su esposa y a su hermano Fabricio, amenazándolo a fin de que abandonara a la candidata de su partido el PRI en 2021, Anabell Ávalos y propiciar el triunfo morenista.

Así actuaba la Consejería Política del gobierno de AMLO, con una suerte de extorsión política a gobernadores a fin de que los estados en manos de PRI y PAN fueran cedidos a Morena, lo cual explicaría la relampagueante conquista de 23 entidades por la 4T.

Son pasajes que perdonó contar Julio Scherer en su reciente y polémico libro, sin duda obra con información exclusiva de la clase política, esa clase alta y esa clase privilegiada, y aunque no es venganza si lleva cierta carga de resentimiento contra personajes y lares específicos, en el que Tlaxcala no mereció mayor atención.

Ojalá y lo hubiera contado, o habrá que cuestionar a Scherer si vendría en el volumen 2 de Ni Venganza Ni Perdón.

Esgrima…

AMENAZA POLÍTICA; NADA NUEVO

La práctica de amenaza y/o extorsión política no es nada nuevo en el sistema político mexicano, ni del mundo.

Recordemos como Serafín Ortiz Ortiz, cuando iba a cumplir -una parte- de su sueño de ser candidato a gobernador de su Partido Alianza Ciudadana (PAC) fue frenado a través de su hermano Héctor, quien fuera amenazado desde la Secretaría de Gobernación.

A Héctor Ortiz Ortiz lo llamaron hasta Bucareli para dictarle sentencia: que tu hermano Serafín deje sus intenciones del ser candidato a la gubernatura, quien aunque no tenía posibilidades de ganar, sí podía dividir el voto y restarle al candidato oficial Marco Mena.

Entonces el PRI en el Poder local con Mariano González Zarur, y su delfín Marco Mena -hoy cónsul morenista- temía una eventual derrota ante el PRD con Lorena Cuéllar como fuerte candidata, y que el triunfo dependía de un margen muy cerrado, como finalmente sucedió con una diferencia de 2.3 por ciento de votos, por lo que había de eliminar distractores.

El clan Ortiz representaba una distracción del electorado y podría atomizar el sufragio, sin poder calcular a quien restaba más si a Mena o a Cuéllar, al PRI o al PRD.

Empatados el gobierno estatal y el federal priistas, se le llamó al penúltimo gobernador, aún poderoso, para presentarle los expedientes de sus hermanos Serafín y Rodolfo relacionados con la administración de recursos de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx) a la sazón Rector y director de Planeación.

Gobernación a través del tlaxcalteca Cesar Becker Cuéllar amenazó al exgobernador Héctor Ortiz para evitar que el menor de sus hermanos entrara a la contienda del 2016, ante lo cual tuvo que declinar sus aspiraciones el pobre de Serafín.

Lo mismo hace la Secretaría de Gobierno de Tlaxcala. Amenaza y/o extorsiona, como quiera llamarlo, a los alcaldes y diputados, pero principalmente a los presidentes municipales para que apoyen o dejen de apoyar a tal o cual candidato.

Los testimonios, que no rumores, de que Luis Antonio Ramírez, llama, sienta y extiende expedientes comprometedores a los alcaldes, es una continua en la política local.

Ahí está la versión de como amenazó al edil de Chiautempan Gustavo Jiménez, a través de su hijo Juan Carlos, para apoyar a Blanca Ángulo, o a Angeló Gutiérrez para dejar ganar a Azaín Ávalos en Apetatitlán, o a Rodrigo Cuahutle para que le bajara a su campaña para senador y darle algún chance a pevemista Sergio González.

Estoque…

El desacuerdo de Madrid

Aunque el vocero oficial del Gobierno considera que “son puros inventos” lo que llamamos aquí como “el acuerdo de Madrid” donde Beatriz Paredes y Lorena Cuéllar, “invitaron” a la secretaria de Turismo del gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, a declinar su aspiración a la gubernatura y apoyar a alcalde capitalino Alfonso Sánchez.

Ahora vemos que más bien pudo haber sido el “desacuerdo de Madrid”, pues la secretaria de Estado, a pesar de publicar que prefiere el matrimonio a distraerse en una campaña electoral, y de que no se cansa de repetirle a sus parientes que su prioridad es viajar por el mundo, como dignataria y con cargo al erario, surgió un detalle que podría revelar ruptura.

A lo mejor no profunda, pero sí llama poderosamente la atención que la columna Templo Mayor del periódico Reforma haya no sólo dedicado amplio espacio al tema de la sucesión en Tlaxcala, sino que revivió la posibilidad de meter a Josefina a la contienda por la candidatura en 2027.

Y es que Fray Bartolomé y ese diario sólo brindan atención a temas por dos razones: por la intensidad y trascendencia de la noticia, y por poderoso encargo, que sólo pudo operar alguien con las relaciones correctas, o de alguien que haya trabajado ahí, como el vocero de la secretaría de Turismo, el buen Octavio.

El hecho revela que ni se ha bajado del todo Josefina, ni que ésta se va a disciplinar ciegamente, ni que en la Fitur de Madrid haya habido pacto de damas.

MONT BLANC

NO ES SU MERCEDES BENZ

La verdad es que vivimos un aquelarre informativo, las opiniones y críticas se respetan, pero la información periodística requiere de mayor rigor.

Fue más viral la critica a la presidenta municipal de Contla, quien en con afán de acoplarse al espíritu del Carnaval, caracterizó con sus compañeras del ayuntamiento la película de “hombres de negro” en su tercera parte, donde paradójicamente ya es una mujer la protagonista.

Su vestimenta negra, sus gafas oscuras, la pose y la actuación en este perfomance, fue entretenido pero la utilería, como fue el automóvil Mercedes Benz, desvío la atención y se centró la critica en lo ostentoso de la marca, por hablar de austeridad como parte de la 4T.

La presidenta Ivonne Roldán es alcaldesa del Partido del Trabajo, sí, pero algo es muy simple: No es su coche, el Mercedes no es suyo, fue parte del show.

Quien quiera ver, que vea, quien tenga oídos que oiga.

Escriba a:

Mail: avemarius@hotmail.com

Facebook: @RevistaLiderazgoTlax

Twitter: @RevistaTlax

Instagram: @LiderazgoRevista