Tortura y tratos inhumanos padecen internos del CERESO de Tlaxcala
Personas privadas de su libertad son encadenadas de pies y manos durante largas jornadas; el director del CERESO Iván Sánchez de la Torre, el presunto responsable
Una denuncia pública exhibió presuntos actos de maltrato y posibles violaciones a los derechos humanos de Personas Privadas de su Libertad (PPL) en el Centro de Reinserción Social (CERESO) de Tlaxcala, donde, algunos internos serían mantenidos con candados de pies y manos durante periodos prolongados.
De acuerdo a una publicación difundida en la red social Facebook, las imágenes que acompañan la denuncia muestran a una persona privada de su libertad con las extremidades sujetas mediante dispositivos de inmovilización, situación que ha generado cuestionamientos sobre los métodos de disciplina y control que se aplican al interior del CERESO de Tlaxcala.
La denuncia difundida en redes sociales, dio cuenta sobre las condiciones en las que se encuentra el interno durante todo el día, lo que dificultaría realizar actividades básicas y atender sus necesidades fisiológicas, exponiéndolo a condiciones que podrían constituir tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Y lo más preocupante del señalamiento es que, esa medida no obedecería a un traslado, comparecencia judicial o procedimiento extraordinario, sino que sería una práctica cotidiana.
Pese a que la denuncia señala directamente al director del CERESO, Iván Sánchez de la Torre, como presunto responsable de ordenar o permitir estas prácticas. También sostiene que su cercanía con la titular del Poder Ejecutivo estatal le otorgaría protección e impunidad.
Más allá de las circunstancias jurídicas de quienes se encuentran privados de su libertad, existe un principio que ninguna autoridad puede ignorar: la pérdida de la libertad no significa la pérdida de la dignidad humana ni autoriza castigos fuera de la ley.
Por lo anterior, y ante la gravedad de los señalamientos, las autoridades penitenciarias, la Comisión Estatal de Derechos Humanos y los organismos competentes ya habrían iniciado una investigación exhaustiva de los hechos denunciados en la que verifiquen las condiciones en que permanecen las PPL ya que es posible la vulneración a la dignidad y los derechos humanos.
A la fecha no se tiene conocimiento de haber promovido alguna responsabilidad administrativa o penal en contra de alguno de los titulares de los CERESOS que hay en la entidad, ya que la reinserción social no puede convertirse en sinónimo de castigo, humillación o violencia. “Las rejas privan de la libertad, pero no deben cancelar los derechos humanos”.



