Ana Lilia Rivera borrada de la contienda y se victimiza para reposicionarse
Brissa Montero
A pocos días de que Morena defina quién encabezará la coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación en Tlaxcala, la contienda interna comienza a subir de tono y a generar nuevos episodios en el terreno mediático y la Senadora con licencia Ana Lilia Rivera recurriría a una campaña de victimización ya que mandaría a borrar bardas para culpar a su principal adversario.
Según versiones que circulan en el ámbito político, Rivera Rivera buscaría colocarse nuevamente en el centro de la agenda mediática mediante el señalamiento de que algunas bardas relacionadas con su promoción política estarían siendo borradas, la cual es usada para responsabilizar al alcalde capitalino con licencia Alfonso Sánchez García, quien encabeza las preferencias internas de Morena.
En consecuencia, se presume que la estrategia de reposicionamiento político ante lo que sus adversarios consideran un escenario desfavorable dentro de la competencia interna, sería una medida desesperada por parte del equipo de Rivera Rivera que no ven como recuperar lo perdido
A pesar de que no existe evidencia pública hasta el momento, misma que permita acreditar que la propia Ana Lilia Rivera haya ordenado el retiro de dichas bardas, coincidentemente los presuntos responsables de esa acción no fueron denunciados ante las autoridades y en contraste, su prioridad fue tomar evidencias del supuesto mapacheo.
El referido episodio, ocurre precisamente cuando se aproxima la definición del liderazgo que encabezará los trabajos de Morena rumbo al proceso electoral de 2027, y cuando las distintas corrientes buscan fortalecer sus posiciones ante la militancia y la ciudadanía.
Por lo anterior no se descartó la posibilidad de que el equipo de la Senadora con licencia recurra una vez más a la estrategia de; victimización política y poder generar simpatía, además de recuperar presencia en medios de comunicación y presentar a Rivera Rivera como objeto de una supuesta campaña de hostigamiento político, como lo hizo en días pasados cuando la candidatearon en Movimiento Ciudadano (MC).
En ese orden de ideas, la disputa por ahora, no solamente se libra en las encuestas y en las estructuras partidistas. También se desarrolla en el terreno de la percepción pública, donde cada denuncia, acusación o acto de confrontación puede convertirse en una herramienta para intentar modificar el rumbo de una contienda que entra en su etapa decisiva.
