El asesinato de nueve jóvenes tlaxcaltecas en el vecino Estado de Puebla después de que desaparecieron en el Estado de Oaxaca será una nueva crisis que enfrentará el Gobierno de Tlaxcala.
Sobre todo, porque la Gobernadora Lorena Cuellar Cisneros junto con el Gobernador Alejandro Armenta Mier recientemente signaron acuerdos y hasta presumieron coordinación entre ambas entidades en las que no hay cabida para la delincuencia organizada.
Sin embargo, en los hechos es todo lo contrario porque por un lado presumen ser los más chingones de la película, solo que en la realidad demuestran que no es cierto.
Solo habrá que esperar a que las autoridades confirmen o descarten que los cadáveres de los nueve jóvenes encontrados sin vida a la orilla de la carretera Cuacnopalan-Oaxaca a la altura del kilómetro 83+500 antes de llegar al puente Calapa, zona perteneciente al municipio de San José Miahuatlán del Estado de Puebla, con el tiro de gracia, desmembrados, y esparcidos por el suelo con señales de extrema violencia, sean o no los que desaparecieron en Oaxaca.
No me crea pero ello, prenderá los reflectores, bueno ya los prendió y existe una nueva crisis que seguramente será aprovechada por la dupla de amarillentas diputadas locales que al no tener agenda propia, es más fácil colgarse de los desatinos de un Gobierno cansado que va por el último tramo con un marcado desgaste en su credibilidad.
Así que sin temor a equivocarme, en la sesión del martes próximo en el Congreso local la dupla de Diputadas harán su numerito y no solo por los jóvenes desaparecidos de quienes se presume fueron encontrados decapitados y cercenadas varias de sus extremidades ya que se habla que en una bolsa estaban las 16 manos cercenadas.
Seguramente habrán de abordar también un nuevo secuestro que movilizó a cientos de uniformados para rescatar a un par de personas en el municipio de Amaxac de Guerrero que gobierna el amoroso alcalde Mauricio Pozos Castañón, quien por cierto ni enterado estuvo que en su municipio hay casas de seguridad donde guardan a personas secuestradas.
Y súmele la madrina que familiares de un cuarteto de malandros les dieron a los policías de Tlaxco y la balacera en el municipio de Huamantla por una riña campal que dejó al menos cinco personas lesionadas por arma de fuego, tienen mucha tela de donde cortar.
El cochinero de la UPET
Luego del cochinero en que se convirtió el proceso interno de la UPET para renovar a la nueva Mesa Directiva con la evidente intromisión del Gobierno del Estado que buscaba empoderar a una persona afín para manejarla abiertamente, al final se impuso la decisión de los periodistas.
Sin embargo, se caldeo tanto el proceso que el día de las elecciones hasta connato de broca hubo entre dos ex Presidentes de la UPET.
A este servidor le toco presenciar el desaguisado momento, ya que justo estaba formado para emitir mi sufragio, cuando llamó la atención una ríspida discusión a unos metros de las mesas que estaban recibiendo la votación.
La molestia es que un ex Presidente ordenó a otro ex Presidente que retiraran a otro ex Presidente que se encontraba rondando las mesas, lo cual molestó al férreo comunicador, quien al encarar al mandón comunicador a quien le lanzó el reto “ten los huevos de decírmelo y no me mandes a decir nada”.
Ya sabe Usted, Moy “el mamalón” -así lo calificaron un par de colegas- encaró a Juan ” El forcao”, al grado que hubo jaloneo y empujones para evitar se rasgaran las medias ante el respetable público, y el ríspido momento terminó con el clásico vamos afuera a ver si deveras.
No cabe duda que somos chismosos, ya que varios de los que estábamos formados estuvimos a punto de salirnos de la fila para ver si en verdad lograrían exponer sus diferencias a golpes, ya que en el escenario donde se llevaba a cabo la votación, ambos se dirigieron hacía la salida muy seguros por cada uno de los extremos.
Sin embargo, la bravura del mamalón no fue tal, ya que a la hora de los madrazos quedó como zacatón y tuvo miedo para salir y disipar sus diferencias a trompones con su adversario quien no dudo un segundo para salir y enfrentarlo.
Los ánimos se caldearon por la falta de claridad sobre las acciones no previstas en la convocatoria que un minuto antes de que arrancará el proceso electoral los organizadores determinaron no permitir el voto de miembros fundadores y periodistas en activo, porque se presume corrían el riesgo de ser regañados por su patrona Le Gorde.
No obstante de que la asamblea ya había definido que si les permitiera votar a periodistas en activo afines a la UPET, por sus calzones y por un par de llamadas se ordenó lo contrario.
¡Ah! pero sí, se permitió la votación de personal administrativo y operativo de la CORACYT y sus estaciones de radio y hasta de la CCOM que nada tienen que ver con la actividad periodística, no me lo va a creer pero hasta el maestro de ceremonias del Gobierno del Estado se hizo periodista, que por cierto la Comisión Especial no dijo nada porque estaba en el padrón.
Lo cierto es que en ese proceso discrecional para empadronar a 96 miembros nuevos con la inminente finalidad de mayoritear y frenar a costa de lo que fuera al único opositor, ni así lograron imponer a sus candidatos del poder.
Sobre los nuevos integrantes a esta organización de periodistas que ya sumamos 326, la nueva dirigencia deberá depurar a detalle la enorme lista que mañosamente creció en uno de los procesos más competidos.
Cabe recordar que en cuando se presentó la convocatoria, salió a relucir que la planilla que encabezaba una mujer era impulsada por un ex Presidente, quien para su mala fortuna no logró imponerla ni con el poderío que presume tener de los tlaxcaltecas.
Otro de los candidatos a quien solo quemaron, era impulsado por el vocero gubernamental ya que el ser llamado para alinearlo, el buen Octavio Ortega le habría ofrecido todo el apoyo al gremio si es que resultaba ganador, sobre todo porque buscaban tener un dirigente entre los periodistas sumiso, aplaudidor y simpático como el saliente, ah y que le gustarán los huehues.
Lamentablemente no logró convencer al electorado, al grado que varios de sus promotores y se dice que hasta integrantes de su planilla al momento de la votación cambiaron su decisión para convertirlo en un voto útil y no ser títeres del sistema.
Lo mejor de todo, es que las presiones y ofrecimientos de jugosos convenios no funcionaron ya que imperó la conciencia entre los periodistas quienes en el momento de emitir su sufragio lo hicieron conscientes de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala debe ser para periodistas y conformada por periodistas.
Con los resultados obtenidos que fueron dos a uno ya que la planilla Unión y Dignificación obtuvo 107 votos contra 58 de la planilla Dignificación y Libertad y en el caso de la planilla Renovación que logró 39 sufragios contra los 107 de la planilla Unión y Dignificación, Le Gorde se quedará con las ganas de regresar a su isla de poder ya que los resultados de la UPET habrían sido la condicionante para regresar a la CCOM.
Así que el amigo Octavio tendrá un breve respiro y al menos podrá cobrar algunos meses más hasta que le vuelvan a calentar la cabeza a su patrona de que las cosas en la comunicación social del Gobierno del Estado siguen por los suelos.
Y como no, si al interior del Gabinete se dice que la principal orquestadora de la mala imagen de la Gobernadora Cuéllar sigue estando entre ellos, dicen los mal pensados que desde la CORACYT se cocinan los madrazos a la Gober para hacer quedar mal al amigo.
No descarte Usted que en venganza, el próximo 8M varios comunicadores habremos de ser exhibidos nuevamente por Le Gorde, la presunta promotora de esa cobarde acción.
Me queda claro que el oscuro ser que carga la Gober sigue siendo su más grande cáncer.

