El pueblo de Tlaxcala no aguanta más imposiciones, sólo existen dos opciones serias: Ana Lilia Rivera u Óscar Flores

Raúl Contreras Flores

En días pasados, fuentes confiables de Morena nos informaron, bajo anonimato, que los resultados de la última encuesta aplicada en varios estados por la dirigencia nacional de su partido indicaban que, para el caso de Tlaxcala, las preferencias para elegir al candidato o candidata a la gubernatura las tiene la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, en una proporción de 2 a 1 (alrededor del 40% contra 20%) sobre su más cercano seguidor, el alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García.

Derivado de esta situación, la gobernadora neomorenista, Lorena Cuéllar Cisneros, habría dado la instrucción para que los titulares de todas las dependencias estatales envíen personal a su cargo a realizar labores de proselitismo en favor del hijo del exgobernador, Alfonso Sánchez Anaya. Las localidades a visitar, prioritariamente, son las mismas en donde se presume que el próximo mes de mayo la dirigencia nacional morenista aplicará otra encuesta que permita perfilar al próximo (a) coordinador (a) de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación.

Parte de la sucia estrategia lorenista consiste en ordenar la publicación de los resultados de presuntas “encuestas” en donde su protegido, Alfonso Sánchez Jr., aparece por encima de Ana Lilia Rivera con 2 o 3 puntos porcentuales de diferencia. Otra parte de la perversa campaña se refiere al burdo “cuestionario” que será aplicado en las diferentes comunidades, que no es sino un mero formulario a través del cual se pretende inducir a que el elector se pronuncie a favor del imberbe político y éste pueda materializar su dinástico proyecto lorenista-sánchezanayista.

A escasos dos meses y días de conocerse los nombres de los nuevos coordinadores (22 de junio de 2026), es muy poco probable que el ineficaz y manipulable alcalde capitalino pueda siquiera acercarse a un “empate técnico” con la calpulalpense.

Lo hemos escrito en ocasiones anteriores y hoy lo volvemos a hacer. Si en verdad la designación del próximo candidato (a) se hiciera mediante la aplicación de encuestas y el resultado fuera respetado, sin duda, ésta recaería en Ana Lilia Rivera Rivera. Sin embargo, la fuerte confrontación que existe entre la senadora y la cada vez más repudiada gobernadora tlaxcalteca, complica en mucho la aceptación de este escenario.

La razón de esa enconada rivalidad radica en que, de acuerdo a las mismas fuentes, Ana Lilia Rivera le habría espetado a Lorena Cuéllar en su propia cara que era una “corrupta”. Hecho que, presumiblemente, sucedió cuando la senadora frente a la cúpula de su partido aceptó, por “disciplina”, que la neomorenista fuera la candidata al gobierno del estado. Testigos afirman que, al momento de hacerle esas serias acusaciones, la expriista, agachada, simplemente hacía anotaciones en unas hojas.

En este contexto tan contaminado por la injerencia de la administración lorenista, se ignora cuál vaya a ser la decisión que tome la dirigencia que encabeza Luisa María Alcalde, aunque la más importante será la que se tome en el Palacio Nacional.

Si los resultados de todos los estudios demoscópicos que dan por ganadora a Ana Lilia Rivera se hicieran a un lado por “cuestiones de género”, tal como sucedió en la Ciudad de México, en donde le quitaron el arrasador triunfo a Omar García Harfuch para dárselo a Clara Brugada, la elección en Tlaxcala quedaría entre hombres.

Aparte del hijo de la dinastía sánchezanayista, en los últimos días ha sonado muy fuerte el nombre de Óscar Flores Jiménez, actual secretario de Finanzas en el estado de México. Un hombre serio, responsable, de conducta intachable que ha transitado por importantes dependencias federales y estatales sin recibir ningún tipo de cuestionamientos a su notable desempeño. Hombre fuera de escándalos y acusaciones que ha entregado excelentes resultados en los diferentes cargos que le han sido conferidos. Funcionario lópezobradorista plenamente identificado con los postulados del tabasqueño, que no se han quedado en el mero discurso o la simulación, sino que los lleva a la práctica en su diario quehacer.

Cierto, la amplia experiencia adquirida ha sido fuera del territorio tlaxcalteca, pero eso no demerita sus legítimas aspiraciones a convertirse en el próximo gobernador. Al contrario, Tlaxcala contaría con una persona experta y confiable en el manejo sano de las finanzas públicas que permitiría impulsar su crecimiento y desarrollo en todos sus sectores.

Si la dirigencia nacional de Morena y la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ceden a las ambiciones de Lorena Cuéllar Cisneros y Alfonso Sánchez Anaya, la imposición del junior, Alfonso Sánchez García, conducirá al partido guinda a una inevitable derrota en las urnas. El repudio al gobierno de la expriista es escandaloso, por lo menos, de 40 tlaxcaltecas, sólo uno está a su favor. El pueblo ya no quiere más dinastías en el gobierno.

Por cierto, Dulce María Silva apoya a Óscar Flores. Las pintas que han aparecido en los últimos días en bardas con el nombre de la empresaria huamantleca forman parte de la perversa estrategia lorenista para crear confusión entre el electorado. Dulce Silva no tiene ninguna necesidad de traicionar su palabra. Es una joven política que podría ser una opción seria en tiempos futuros.

Les comparto parte de lo dicho por la exdiputada federal en su perfil de Facebook:

“Hoy tuve el gusto de saludar a un gran Tlaxcalteca que ha brillado con luz propia y me refiero a mi amigo Oscar Flores que actualmente es el Secretario de Finanzas del Estado de México, le reconozco su gran trabajo y compromiso con México. Juntos somos más fuertes mi Líder adorado!!!”

Le pregunta Camelia Meneses:

“Será el futuro Gobernador de Tlaxcala???

Dulce Silva

Camelia Meneses con el favor de Dios”