Brissa Montero
Un hombre que pretendía asaltar una unidad del servicio público, fue retenido por pobladores del municipio de Quilehtla quienes le dieron severa golpiza lo que provocó que perdiera la vida cuando fue trasladado al hospital.
Fue la noche del pasado lunes cuando.se suscitó el nuevo suceso donde la población tuco que hacer justicia por mano propia cansados de la niña seguridad que hay en esa demarcación en la que cuentan con 7 políticas para cuidar a los habitantes.
Según versiones, los hechos se desencadenaron alrededor de las 20:00 horas de este lunes, después de que el presunto asaltante fue retenido cuando intentaba asaltar una unidad de transporte público sobre la calle 16 de Septiembre, esquina con Hidalgo del municipio sureño.
Tras ser retenido el sujeto, usuarios y vecinos de la zona, le propinaron brutal golpiza ya que están cansados de los constantes actos delictivos que se suscitan en el municipio.
Para su mala suerte del presunto delincuente la turba creció rápidamente y la policía municipal no pudo hacer nada ya que solo habían dos elementos que se limitaron a ver cómo era golpeado y arrastrado por la multitud.
Incluso, hubo el amague de prenderle fuego al hoy occiso, luego de que los presuntos hampones pretendian rociarlo con gasolina.
Por lo anterior, fue necesaria la intervención de elementos de la Policía Estatal para implementar un operativo de extracción ya que el sujeto de quien se desconoce su identidad, a simple vista presentaba lesiones severas.
Pese a que los uniformados lograron sacar al masculino totalmente desnudo de entre la turba, el hombre ya se encontraba inconsciente y con múltiples golpes en todo el cuerpo.
Ese nuevo linchamiento, se suma a otros más que se han suscitado en el Estado de Tlaxcala y a pesar de que los alcaldes tienen conocimiento del protocolo para evitar linchamientos, el Presidente Municipal, Aurelio Sánchez, fue rebasado ya que no supieron actuar con prontitud.
De manera extraoficial se supo que, el municipio de Quilehtla cuenta con siete policías municipales y la mayoría de uniformados junto con su Director, no cuentan con sus exámenes de control y confianza.
Imagen cortesía Ismael Morales

