Raúl Contreras Flores
Dado el repudio casi absoluto que manifiestan ciudadanos en contra del gobierno de la neomorenista Lorena Cuéllar Cisneros, es muy probable que la imposición de Alfonso Sánchez García como candidato de Morena a la gubernatura del estado se encamine a un estrepitoso fracaso.
De acuerdo a estudios demoscópicos realizados de manera periódica por diferentes casas encuestadoras, Lorena Cuéllar aparece invariablemente en los últimos cinco lugares del ranking nacional con una aprobación promedio apenas por encima del 40 por ciento.
Una gobernadora que goza a plenitud de una vida de ensueño al lado de los suyos, alejada de la lacerante realidad impregnada de miedo, temor, violencia e incertidumbre que se han esparcido hasta el último rincón del territorio tlaxcalteca.
Muestra de ello fue su visible desconexión entre la extrema parafernalia disfrutada en la Casa de Gobierno, a propósito de la celebración de su cumpleaños número 64 el pasado fin de semana, y la nula atención puesta en los hechos violentos de fatales consecuencias que se presentaron de manera paralela en diferentes zonas geográficas de la entidad. La cereza del pastel -no el de la fiesta lorenista-, fue su aparición tardía cuando aún envuelta en la sufrida resaca, ya entrada la tarde del pasado domingo 22, salió a emitir la postura oficial relativa a la delicada situación que se vivía en esos momentos a nivel nacional. Fecha que habrá de quedar inscrita en la historia del país, como el día en que las fuerzas armadas de México abatieron al narcotraficante más peligroso y buscado en el mundo, Rubén Nemesio Oceguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Un video que circula en las redes sociales, presuntamente grabado por un presidente municipal, exhibe a la expriista cual marioneta malhecha dando desenfrenados brincos y manoteos acompañados de un desfigurado zapateado, en lo que intentó ser un baile al ritmo de una famosa canción regional norteña.
Grotescas banalidades que han pegado muy fuerte en el ánimo, la ilusión y la esperanza de miles de tlaxcaltecas que vieron en Lorena Cuéllar a la gobernadora que iba a transformar para bien a su tierra natal, a partir del compromiso contraído con el entonces Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, bajo los principios de “no mentir, no robar y no traicionar”, a los que se sumaba la pregonada “austeridad republicana”. Sin embargo, todo esto ha sido hecho pedazos por la titular del Ejecutivo estatal.
Por ello es que su “gallo”, Alfonso Sánchez García, si es que finalmente es impuesto como candidato de Morena al gobierno del estado, seguramente perderá la contienda electoral. El repudio generalizado a su principal promotora así lo pronostica.
Queda en manos de sus adversarios y correligionarios morenistas aprovechar este hándicap que enfrenta el edil capitalino.
Si bien, en días pasados se refrendó la alianza entre Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para contender juntos en las futuras elecciones a nivel federal, en el ámbito local es probable que en algunos casos vayan separados tras los cargos de elección popular.
Ante este posible escenario, Ana Lilia Rivera Rivera, Carlos Augusto Pérez Hernández y Óscar Flores Jiménez, bien podrían empezar a trabajar (y si ya empezaron, qué bueno) en la construcción de una alianza a nivel local con el PT, PVEM y otros partidos que realmente quieran frenar las aspiraciones dinásticas de la clase política enquistada desde décadas atrás en el poder. El trabajo desde la base también es importante, además de la cercanía de a de veras con el pueblo, aquel que está cansado y lastimado por el actual gobierno. Los burócratas y sindicalistas, no sus líderes, también están en contra del gobierno lorenista, ya que han sido humillados y amenazados con ser despedidos si no cumplen las órdenes de sus superiores. Por ello es que se ven obligados a asistir acompañados de familiares y amigos a los eventos masivos que encabeza Alfonso Sánchez García.
La victoria en la contienda electoral del domingo 6 de junio de 2027 para la gubernatura del estado de Tlaxcala quedaría indiscutiblemente en manos de Morena, si y solo si, Alfonso Sánchez García no es impuesto como candidato. En caso contrario, Ana Lilia, Carlos Augusto y Óscar tendrían entre sus manos la enorme oportunidad de conformar una gran alianza entre partidos y ciudadanos para enfrentar y ganar la contienda electoral al partido en el poder y a su candidato. Experiencias exitosas en Tlaxcala existen, baste revisar la historia electoral de 1998 y 2004.

