Los viajes de placer y las vulgares falacias de la gobernadora Lorena Cuéllar

Raúl Contreras Flores

Presume en sus redes sociales la gobernadora neomorenista, Lorena Cuéllar Cisneros, el tremendo pachangón que disfrutó junto con su séquito en la ciudad de Madrid, España, a propósito de la celebración de la 46 edición de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2026, en la que México participó como país invitado y, obviamente, Tlaxcala estuvo presente.

En un sinfín de videos publicados, la mandataria estatal hace apología de los múltiples convenios establecidos con expertos en turismo, la firma de un Memorándum de Entendimiento y el hermanamiento con varias municipalidades del país anfitrión. Compromisos que, teóricamente, fortalecerían la promoción cultural y turística, además de incentivar la llegada de fuertes inversiones en el sector que permitirían posicionar a la entidad tlaxcalteca en los mercados turísticos internacionales más importantes.

No obstante estas buenas intenciones, la realidad es que a la fecha se desconocen cuáles fueron los sectores económicos y sociales que en realidad resultaron beneficiados con la realización de las justas deportivas internacionales organizadas por el gobierno lorenista.

Mucho se presumió, entre otros temas, del “notable” incremento en el porcentaje del turismo nacional e internacional que habría llegado a Tlaxcala. Sin embargo, ante la falta de infraestructura hotelera con instalaciones de primera clase, la carencia de prestación de servicios turísticos de calidad, la inexistencia de promoción turística y cultural para recorrer zonas históricas del estado, aunado a las pésimas condiciones en las que se encuentra la infraestructura vial y servicios en las calles del Centro Histórico de la ciudad capital, impidieron que el tiempo de pernoctación de los visitantes fuera, si acaso, de una noche.

Tan sólo en la vecina ciudad de Puebla, que cuenta con una diversidad de hoteles 5 estrellas, con prestación de servicios turísticos de calidad y amplia gama, grandes centros comerciales y una interesante oferta de eventos artísticos, culturales y recreativos tanto en la ciudad capital como en municipios aledaños, de acuerdo a lo dicho recientemente por el gobernador, Alejandro Armenta Mier, la estadía promedio de los turistas nacionales y extranjeros es de apenas 1.86 noches, el cual se mantiene estancado desde el año 2023. Y que, a pesar del aumento de visitantes -calculado en 3.2 millones en Puebla capital-, la permanencia de los visitantes no logra rebasar las dos noches. El reto de su gobierno es, precisamente, superar las dos noches de estancia en territorio poblano.

Ante este sombrío panorama, los festivos discursos de la expriista no son más que vulgares falacias para pretender justificar el millonario gasto que su administración ejerció en ese viaje placentero en el que jaló con un numeroso ejército de incondicionales, entre familiares, amigos y empleados a su servicio. Gasto que tendría que ser transparentado ante el escrutinio público.

De los desastrosos resultados obtenidos en materia turística en el gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros, habría que preguntarle a la ex secretaria de Turismo local y hoy flamante titular del ramo federal, Josefina Rodríguez Zamora, y al actual secretario, Fabricio Mena Rodríguez, cuñado de la mandataria estatal: ¿cuáles son las causas o razones por las cuales no han llegado a Tlaxcala las “grandes inversiones” de consorcios privados en materia turística; por ejemplo, en la construcción de hoteles 5 estrellas y restaurantes de primera clase, si para ello se han gastado cantidades millonarias de recursos públicos?, ¿dónde quedaron o fueron aplicados los millones de pesos que se recaudaron de los eventos deportivos internacionales de voleibol de playa y tiro con arco?, ¿por qué no existen programas que promuevan recorridos turísticos para impulsar las economías locales basadas en la elaboración de artesanías, la gastronomía y la producción del pulque, además de recorridos por zonas arqueológicas, exhaciendas y lugares hermosos que nos regala la madre naturaleza?

Para promover el turismo no se necesita viajar tanto al extranjero. La firma de múltiples convenios no deja de ser un mero acto simbólico que sirve para dos cosas. Y la foto al lado de figuras tan decadentes en pleno siglo XXI no sirven más que para aumentar el ego y como identificación plena con las monarquías, como la que en Tlaxcala se pretende mantener en el 2027 con la precampaña alentada por Lorena Cuéllar y su pajecito, el alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García.